THE ACCADEMY

GIRLS las antipijas


Sex And The City, la afortunada series newyorquina se desviste de su pijería típica de Manhattan y se convierte en algo más real en la televisión HBO. Girls es una serie que se desarrolla en Brooklyn. Una escritora de 24 años, totalmente fuera de los cánones de belleza convencionales, mueve sus primeros pasos hacia la independencia en un entorno grotesco, a ratos muy cutre.
Lo que hemos vivido con entusiasmo, los años de Erasmus y post Erasmus, en Girls se convierten en una aventura cotidiana casi ridícula y desafortunada.

La respuesta cruda a Sex And The City no cumple con crear un modelo alternativo de éxito fuera del cliché pijo y se centra mayoritariamente en lo difícil y absurdo que puede llegar a ser el vivir cotidiano para quien no vive en un entorno materialista.

La primera temporada ha sido un gran éxito, por su transparencia sobre todo en las escenas sexuales.

En el piloto la protagonista entra en un piso cutre, de un tipo un poco raro (que se convertirá en el héroe de la serie). El sexo que producen es frío, mecánico, sin pasión.
Sobre todo una pregunta de ella me deja preocupado:
– “¿Necesitas que me mueva más? dice la chica.
– “Sigamos en silencio”, contesta él.

La preocupación de cumplir, de quedar bien es recurrente.
La creencia que no estar a la altura de las expectativas del propio partner es el principio de un infierno de soledad.
El miedo al rechazo.
Estos son todos frenos a lo que merece la pena experimentar que es la libertad de compartir sensaciones, a veces sentimientos y un fuerte intercambio energético. Si te conoces, si sabes que no hay dominadores y dominados a menos que tu no quieras jugar uno de estos papeles, si crees que nadie es un “pato feo”, que todo es relativo y somos nosotros mismos a poner etiquetas que se convierten en una trampa para nosotros mismos. Si sabes que cada uno es una mina de energía positiva, te entrenarás para encontrar la tuya y vivir un momento como este de la serie – en un sofá desencajado, con mil trastos viejos como marco – como otro momento de descubrimiento y libertad robado al mundo de Orwell.

Vivir mecánicamente un momento de sexo, con el objetivo de cumplir es un desperdicio, un delito.

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Final Thoughts

¿Es posible ser cool sin vivir en el barrio más pijo, con la ropa de firma y mucho dinero?

Overall Score 3.9
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